Mi mamá es como una canción eterna, de amor, alivio y ternura. A veces olvido la letra, pero siempre recuerdo su música.
Muchas maravillas hay en el universo; Pero la obra maestra de la creación es el corazón materno.
Mi más tierna memoria eres tú, madre idolatrada, de mis ojos luz; y soy de su vida venturoso augur.
Muchas tristezas te he causado, madre sana, con mi loca juventud:
De rodillas a tu lado
Hoy mi labio solo invoca la virtud.
De todos los regalos que la vida ya me dio, tener una buena madre es el más grande de todos.